Annapurna primer 8000 de Maurice Herzog


Sin lugar a dudas Annapurna Primer 8.000 cuenta una de las historias más desgarradoras que he leído jamás, la conquista del primer ochomil por parte de una expedición francesa en 1.950 resulta impactante, logísticamente increíble y de proporciones incalculables pues entre expedicionistas, Sherpas y Porteadores estuvieron implicados cientos de personas en la empresa.

Maurice Herzog junto a Louis Lachenal fueron los primeros seres humanos que hollaron una de las 14 cumbres que existen en el mundo de más de 8.000 metros de altura, ellos se llevaron la gloria pero nada hubiera sido posible sin la ayuda del resto de la expedición y de los porteadores y Sherpas Nepalíes; antes 22 expediciones fracasaron en el intento, muchas de ellas (sobre todo anglosajonas) tratando de escalar el Everest, la cima más alta del mundo que se conquistaría pocos años después. Paradójicamente el Annapurna es considerado el ochomil mas difícil por los alpinistas como demuestra su tasa de mortalidad que ronda el 40 % (4 muertes por cada 10 cimas logradas) y donde dejaron su vida no hace muchos años Iñaki Ochoa, Toni Calafat y Anatoly Bourkreev, uno de los grandes alpinistas de los últimos años cuya trágica desaparición podéis leer en la reseñada aquí Estrellas en el Annapurna de Simone Moro. 

Annapurna primer 8.000 fue dictado por el propio Maurice Herzog que sufrió terribles congelaciones en el descenso del Annapurna que cuenta como solo el sufrimiento extremo, el compañerismo y la suerte permitieron que saliera con vida de una empresa tan imprevisible como improbable, los alpinistas se adentraron en terreno desconocido y tras un largo acercamiento tuvieron que realizar la exploración (los mapas de la época eran tan poco detallados como inexactos) y posteriormente la ascensión, para lo que establecieron números campos base y avanzados que les permitieron lograr la hazaña.

Annapurna primer 8.000 no solamente narra la ascensión a la "Montaña Maldita" sino que cuenta la historia desde su inicio en Francia y derrocha un sinfín de detalles tanto del acercamiento como de la exploración de posibles vías de ascensión tanto del Annapurna como del Dhaulagiri (la que era primera opción para el equipo de alpinistas francés.) Podría decirse que la historia se divide en 3 partes, acercamiento, asalto a la cima y el dramático descenso y retorno a casa, pasando por incontables aventuras y anécdotas que nos permitirán comprender como era la región y los habitantes del Nepal en los años 50. Un clásico imprescindible para los amantes del alpinismo y de las buenas historias con el que he disfrutado como no lo hacía desde hace meses.