A estas alturas, tras declarar públicamente que
mi novela histórica favorita es Salamina, difícilmente puedo negar la admiración que siento por Javier Negrete y la necesidad de devorar de forma impulsiva todo lo que publica con base histórica, ya sea novela, anacronismo, ficción histórica u obras como la que nos ocupa de narrativa y divulgación; de otra guisa sería complicado explicar que tras leer Roma e Imperio de Steven Saylor me aventurara a leer Roma Victoriosa de Javier Negrete, dado los paralelismos son tan grandes entre ambas obras que, sin el plus que aporta el escritor español a cualquier libro que publica, sería harto complicado encontrar motivación suficiente para leer esta nueva obra.
Hablemos entonces de Roma Victoriosa, comenzando por puntualizar que Javier Negrete no ha cometido la imprudencia de condensar en una sola entrega la historia del Imperio Romano, estamos ante la primera parte de una serie que, como mínimo, tendrá una segunda entrega aunque supongo que acabará en trilogía, y que abarca desde el nacimiento de la ciudad de Roma hasta el año 146 a.c. tras la conquista de Grecia y Macedonia. El escritor pone en esta obra de divulgación histórica especial énfasis en los conflictos bélicos y en el desarrollo de la (casi) perfecta maquinaria militar romana dejando de lado, o al menos desarrollando de forma mucho más concisa, temas tales como la religión, cultura, arquitectura o gastronomía del pueblo romano.